Sin títuloLejos del compromiso institucional que asumió en 2013 ante la mayoría de los partidos de la oposición para derogar la ley de lemas, por ley,  o por decreto  previa consulta popular, y terminar con la reelección indefinida, el gobernador Daniel Peralta acaba de promulgar la modificación que amplía el cuestionado sistema electoral para los cargos ejecutivos.

Mediante decreto 2569 el poder ejecutivo promulgó la ley 3415 que amplía la ley de lemas para los cargos de Gobernador y vice.

El artículo 5 de la norma que regirá el próximo turno electoral establece que “el Gobernador y el Vicegobernador serán elegidos en forma directa por el Pueblo de la Provincia a simple pluralidad de sufragios. Cada elector sufragará por una fórmula indivisible de candidatos a ambos cargos, y resultará electo el SUB-LEMA que dentro del LEMA más votado obtenga mayor cantidad de sufragios válidamente emitidos a su favor”.

La nueva norma en su artículo 2 eleva de 10 al 15 por ciento del total del padrón de afiliados en todo el distrito del “LEMA” la cantidad de avales necesarios que deberán acreditar los sublemas para obtener el reconocimiento del Tribunal Electoral.

La ley de lemas selló la tregua

Cuando en junio de 2013 el gobernador Peralta juraba mirando a cámaras que eliminaría la ley de lemas por considerarla un “engaño a la voluntad popular”, y  sentenciaba que iba a terminar con la reelección indefinida, a nadie escapaba que se trataba de una chicana dirigida al gobierno nacional que lo arrinconaba política y financieramente a través de los diputados de La Cámpora y los funcionarios nacionales.

“Desde hace un año, los santacruceños vivimos de recursos propios, sin que nadie haya puesto su mirada benéfica sobre nosotros, lo cual es indignante”, se quejaba Peralta haciendo centro en la propia Cristina Fernández, a quien informaba en misivas mediáticas  sobre la alta inflación en Santa Cruz, y hasta del escandaloso precio del pan.

Aunque muchos estimaban que las explosiones verbales de Peralta no tenían retorno y que ponían en riesgo su gestión, la reconciliación con el gobierno nacional que sin candidatos fuertes debe recostarse una vez más en Peralta quien a su vez necesita del presupuesto nacional para traccionar las cuentas provinciales, vuelve las cosas a su lugar.

Mejor aún para el oficialismo que con la remozada ley de lemas ahora podrá juntar el agua y el aceite dentro del Lema del interminable peronismo  cuyo sello acapara Peralta, para que el kirchnerismo una vez mas vaya por todo, y a su estilo, pasando por encima de la constitución y las leyes.