Cris defiende a maxiLa presidenta Cristina Fernández respondió a través de las redes sociales a los medios que publicaron la fortuna de su hijo Máximo,  quien ante la Oficina Anticorrupción declaró un patrimonio de 36 millones de pesos entre bienes inmuebles, plazos fijos, y participación en sociedades comerciales.  La presentación la hizo en su condición de candidato a diputado nacional.

La información rigurosa dice que la mayor parte de los bienes que declaró Máximo Kirchner fueron heredados tras la muerte del padre.

Pero también que esa fortuna está constituida por casas y departamentos que Néstor Kirchner y Cristina Fernández adquirieron a comienzo de la década de los ‘80 durante el gobierno militar ejecutando hipotecas como abogados de la financiera FINSUD a punta de la resolución 1050 del ministro José Alfredo Martínez de Hoz.

Máximo reconoció la compra con ingresos propios de 35.022,87 mts cuadrados de tierras en El Calafate. Hasta la publicación de la DDJJ no se sabía si esos lotes habían sido producto de una transacción entre privados, o si se trataba de la compra de tierras fiscales. CFK reveló que esos lotes adquiridos por su hijo también eran tierras fiscales.

En una de sus últimas declaraciones juradas Cristina Fernández ya había blanqueado que junto a su esposo compraron  200 mil mts cuadrados de tierras municipales en el Calafate al módico precio de 7,50 y en algunos casos a menor valor cuando los terrenos se encontraban en zonas de chacras. El casco céntrico, en la zona del Aeropuerto Viejo y en Punta Soberana son los tres lugares donde se centran las principales inversiones en tierras.

Cris en tuiterLo que no hizo público la Presidenta y se conoció a través del diario La Nación es que cerca de 9 has (87mil mts cuadrados) forman parte de un condominio con el empresario Lázaro Báez, tierras que compró ella como fiscal en el 2006 y completó el condominio en el 2008.

En su descargo por la red Twitter Cristina Fernández señaló que el diputado nacional y candidato a gobernador, el radical Eduardo Costa también había comprado tierras fiscales en El Calafate, incluso le apuntó al hermano y al primo del empresario.

La Presidenta no desconoce que medio centenar de funcionarios de su gobierno y el de su esposo, y  familiares de ambos,  también adquirieron tierras fiscales en en la ciudad que ella bautizó como su lugar en el mundo: sus sobrinas Natalia y Romina Mercado hijas de Alicia Kirchner, el primo Claudio Kirchner, otro primo Mario Layún jefe del Tribunal de Cuentas de la provincia;  el titular de la AFIP Ricardo Echegaray, José López Secretario de Obras Públicas; Osvaldo San Felice, por entonces secretario de Ingresos públicos y hoy socio de Máximo; Juan Bontempo esposo de la diputada Juliana Di Tullio, socia de la mujer de Rudy Ulloa quien también adquirió terreno en El Calafate, entre otros.

La jefa de estado confundió las transacciones de un particular con el estado,  con el abuso de poder y el tráfico de influencias. Cuando Néstor Kirchner en 2008 adquirió los 20 mil mts 2 de tierras fiscales en el ingreso principal de la ciudad de El Calafate en la zona del Aeropuerto viejo, lo hizo siendo el esposo de la Presidenta.

A 7 años de su venta Cencosud aún no puso un ladrillo. En ese lapso la nación construyó un mega hospital de 17 mil mts2 (se ve al fondo)

A 7 años de haber comprado las dos has a Néstor, Cencosud aún no puso un ladrillo. En ese lapso la nación construyó un hospital de 17 mil mts2 (márgen derecho arriba)

 

Además, Néstor Kirchner siendo presidente participó en la decisión de cambiar el status jurídico y la titularidad de esas tierras que originalmente pertenecían a la Fuerza Aérea, luego pasaron a la órbita de la provincia, hasta que finalmente fueron cedidas al Municipio de El Calafate.

Luego Kirchner las adquirió al municipio a un valor de $ 240 mil, y unos meses después las vendió a la firma Cencosud de capitales chilenos, en  U$S 2,4 millones.

Esos U$S 2 millones de dólares, aún pesificados  como anunció Cristina Fernández que iba a hacer con sus ahorros, representa,  en 2008 y aún hoy, una porción significativa de los 64 millones de pesos que declaró poseer en 2015 la Presidenta.   

En el terreno que compró Cencosud, cuya empresa nunca aclaró públicamente con que fines, no se construyó nada. Hace tres  años que un letrero publicitario de la firma anuncia “Proximamente EASY”. Por ahora, solo hay viento.