AVIADORA cristina_kirchner_g43.jpg_1121220956La presidenta Cristina Fernández jugó con el misterio del regreso al pago chico. “Voy a volver de donde me fui y de donde salí, que es de aquí”, dijo en un acto en Río Turbio donde inauguró el primer módulo de la usina termoeléctrica a carbón.

Sus palabras sonaron como un bálsamo de ilusión para el kirchnerismo local que desde la muerte de Néstor Kirchner carece de liderazgo y de rumbo, y se debate entre las peleas internas, el enfrentamiento con el peronista gobernador Daniel Peralta, y enfrenta el peor escenario electoral desde que llegó al poder en 1991. Sin candidato de peso, y con ley de lemas, el Frankestein que creó y hoy amenaza con devorarlo.

“¿Cristina candidata a gobernadora”‘ fue el rumor  que como una ráfaga de viento patagónico atravesó el edificio de Depósito de Cenizas dentro de la central térmica donde habló la Presidenta.

Es que las opciones del FpV de retener el indispensable poder en la provincia adonde el 11 de diciembre retornarán decenas de ex funcionarios nacionales incluida la familia Kirchner, no son muchas.

A los candidatos Alicia Kirchner y Daniel Peralta el FPV debería aportarle una tercera figura que aporte la diferencia de puntos que lo alejan del favorito Eduardo Costa (UCR). Ese nombre no está.

La posibilidad de que Máximo Kirchner candidato a diputado nacional de buena performance en las PASO sume el doble estándar como candidato a gobernador, no soluciona el problema de fondo que aún así tiene el oficialismo que es la carencia de figuras del interior en la fórmula.

En este contexto el anuncio de Cristina de su retorno a Santa Cruz se inscribe en el territorio de lo posible que define a la política. Sobre todo al kirchnerismo, que siempre va por más.

* El día que Néstor Kirchner ilusionó a sus seguidores con su regreso a la provincia.   “Volvemos por nuestros fueros”